HISTORIA Y METODOLOGÍA EN LA ELABORACIÓN DEL DICCIONARIO GENERAL DEL ZULIA

El Diccionario General del Zulia se convierte así, en un testimonio de alta calidad científica y exigencia metodológica de la más profunda pasión y capacidad del quehacer intelectual zuliano, zulianista y venezolano
Germán Cardozo Galué

Representa una de las más notables investigaciones que en esta materia se ha realizado en Venezuela.
Ramón J. Velázquez

El Diccionario general del Zulia, de Luis Guillermo Hernández y de quien esto escribe, constituye el compendio más ambicioso hecho hasta ahora sobre el quehacer cultural de la región zuliana, especie de enciclopedia o mejor aún de la memoria del Zulia en sus distintos aspectos, de lo más representativo y auténtico, lo cual viene a fortalecer y afianzar la identidad regional y local. Es la investigación más amplia y acuciosa, de carácter monumental que se ha realizado, sin antecedentes, como obra de consulta sobre aspectos históricos y culturales, ordenados alfabéticamente.
Por su perfil de diccionario general, la información que proporciona es de temática variada. La disciplina que se encarga, entre otras tareas, de elaborar diccionarios es la lexicografía, y cada entrada es una unidad lexicográfica. La estructura de esa unidad será motivo de estudio a lo largo de este ensayo.
Como antecedentes más antiguos en lo que respecta a la región zuliana a finales del siglo XIX o sólidos soportes –como diría el Dr. Cardozo Galué- del Diccionario General del Zulia, cabe mencionar, en primer lugar, la obra: Sucinta descripción física y geográfica de la Provincia de Maracaibo (en la República de Venezuela) desde su fundación en el siglo XVII hasta hoy; con ligeros y curiosos cuadros estadísticos (1863), de Manuel de Jesús Arocha y Fernández; Geografía y breve historia de la Sección Zulia, desde su descubrimiento, 1499, hasta nuestros días (1883), de Silvestre Sánchez; y el Diccionario geográfico, estadístico e histórico del estado Zulia (1894), de José Ignacio Arocha. Además de las historias propiamente dichas, son los primeros intentos por registrar y compendiar en orden alfabético, la mayor cantidad de información sobre la historia del Zulia, desde 1499 hasta el momento de su publicación, donde sobresale la obra en forma de diccionario propiamente, de José Ignacio Arocha. Le sigue el Diccionario geográfico del Estado Zulia (1968), de Francisco A. Martínez.
Durante el siglo XX, existe como antecedentes nacionales al Diccionario General del Zulia (1999-2000), algunos ya enumerados por el prestigioso lexicógrafo y filólogo venezolano, Francisco Javier Pérez, en su excelente reseña sobre nuestro diccionario, tales como: Diccionario biográfico, geográfico e histórico de Venezuela (1957), de Ramón Armando Rodríguez; Diccionario de las artes plásticas en Venezuela. Siglos XIX y XX, del INCIBA (1973); Diccionario biográfico de médicos venezolanos. Ensayo (1974), de Ricardo Archila, donde aparecen numerosas fichas biográficas de médicos zulianos; Diccionario general de la literatura venezolana. Autores (1974), coordinado por Lubio Cardozo y Juan Pintó, la segunda edición de 1987 de Lubio Cardozo y Ana Ojeda Briceño, y que ha sido reeditado por tercera vez en 2013, esta vez coordinado por Víctor Bravo; Diccionario biográfico de los campeones de la libertad de Nueva Granada, Venezuela, Ecuador y Perú; comprende sus servicios, hazañas y virtudes (1978), Leónidas Scarpetta M. y Saturnino Vergara; Diccionario manual de Venezuela. Geográfico, histórico y biográfico (1982), de Horacio Becco y Colaboradores; Diccionario de las artes visuales (1982-1984), coordinado por la Galería de Arte Nacional; Diccionario enciclopédico de las letras de América Latina (1995-1998), compilación coordinada por Nelson Osorio; Diccionario de historia de Venezuela (1988 y 1997); la Enciclopedia de la música en Venezuela (1998), dirigida por José Peñín y Walter Guido, la cual está hecha en forma de diccionario; Diccionario de cultura popular venezolana (1999), de Rafael Strauss; Quienes escriben en Venezuela. Diccionario abreviado de escritores venezolanos (2004, 2006), de Rafael Ángel Rivas Dugarte y Gladys García Riera. Los que se están elaborando en estos momentos como: Diccionario de la danza en Venezuela, dirigido por Teresa Alvarenga; Diccionario de cineastas venezolanos, de Oscar Lucien; Diccionario general de la música en el Zulia, de Jesús Ángel Parra e Iván José Salazar Zaíd; y el ingente Diccionario pluritemático de la región zuliana, de Rafael Molina Vílchez.

Un poco de historia

Luis Guillermo Hernández, coautor del Diccionario general del Zulia, a finales de la década del 70, le propuso al director del Fondo editorial Temas y Autores Zulianos, Néstor Leal, el proyecto del Diccionario literario del Zulia, pero desgraciadamente ese fondo no continuó por diversas causas. En 1981 se unió al trabajo de investigación Jesús Ángel Parra, integrante de la Asociación Cultural Rómulo Gallegos, donde Hernández era asesor. Juntos formaron un binomio indisoluble, acucioso y tenaz, para consolidar la memoria literaria de la región zuliana. Se propusieron revisar el acervo bibliográfico y hemerográfico, ficharon publicaciones y catalogaron periódicos y revistas, hasta seguirle la pista por todo el país. Así pudieron realizar sus índices, elaborar biografías y cronologías de la mayoría de los escritores zulianos, estudiar sus movimientos, grupos, generaciones y corrientes literarias, para poder completar todos los aspectos de la evolución de la literatura en el Zulia. De este modo se pudo reunir, conocer, registrar y evaluar, en forma coherente y sistemática, la literatura que se había elaborado en la región a través de su historia. En 1991, con motivo del centenario de la instalación de la Universidad del Zulia y del trigésimo aniversario del Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico (CONDES) de esa máxima casa de estudios, se abrió un concurso, donde se le dio oportunidad de concurrir, a todos los investigadores libres residenciados en el país, en las áreas de las ciencias sociales y humanísticas, así como de las ciencias básicas, naturales y de desarrollo ecológico. Los investigadores antes mencionados, concurrieron a ese certamen, con el macroproyecto Diccionario general del Zulia, el cual se subtituló inicialmente como Diccionario biográfico, histórico geográfico y cultural del Zulia, ya que aquella primera idea literaria de un diccionario, había sobrepasado las expectativas, hasta convertirse en una investigación que abarcaba todo los aspectos de la vida cultural e idiosincrática del estado. Finalmente fueron elegidos como el mejor proyecto sobre once presentados de todo el país y le otorgaron el Premio único de Investigación Centenario de la Instalación de la Universidad del Zulia, 1991, así como recibieron el apoyo económico del CONDES para el inicio de la redacción del gran proyecto. En el mismo año, el 26 de marzo, Hernández y Parra, crearon la Fundación Centro de Investigados Agustín Millares Carlo (FUNDAMIC), donde se terminó de gestar la redacción del diccionario, contando con una moderna computadora, una docena de archivos verticales y la biblioteca especializada en el Zulia de la fundación.
En 1999, con motivo del quinto centenario del descubrimiento del Lago de Maracaibo, el Banco Occidental de Descuesto (BOD) financió la publicación de este diccionario, en dos tomos de compaginación corrida, con un total de 2.412 páginas, con 7.000 entradas y más de 30.000 fuentes entre bibliográficas y hemerográfica, ilustrado con láminas de fotografías, presentación del Dr. Víctor Vargas Irausquín, con prólogo del historiador de German Cardozo Galué, estudio preliminar de los autores, y bajo la curaduría del internacionalista Julio Portillo. Las palabras en el acto de presentación estuvieron a cargo del Dr. Ramón J. Velázquez, historiador y expresidente de la República, el 7 de septiembre de 2000. Actualmente se realiza la etapa final de corrección y ampliación del diccionario para su segunda edición. Su estructura temática abarca todos los aspectos de la cultura zuliana con finalidad enciclopédica y en estricto orden alfabético, distinguiéndose entradas biográficas, de hechos históricos y de instituciones, entre otras. El criterio para la selección de los hechos y personajes estudiados se mide sobre el aporte significativo a la cultura zuliana de cada individuo o suceso. La metodología para la redacción de los artículos o entradas está estructurada de la siguiente manera: nombre completo, lugar y fecha de nacimiento, enumeración de sus ocupaciones y profesiones, estudios realizados, actividades trascedentes de su profesión u ocupación en forma cronológica, y si es el caso, puede incluirse alguna cita de otro autor que valore su trabajo o aporte. Cada artículo o entrada está soportado con fuentes específicas biblio-hemerográficas y las fuentes directas están referidas cuando se trata de un escritor literario o científico; del mismo se tomó en cuenta fuentes orales o testimoniales. Al final del corpus enciclopédico aparece lo que hemos denominado “Fuentes generales”, donde reseñamos, a modo de homenaje, una descripción bibliográfica detallada de más de 300 fuentes bibliográficas o hemerográficas de trascendencia histórica, de los más importantes volúmenes que contribuyeron a la investigación.

Elaboración y edición del diccionario

Los autores del Diccionario general del Zulia se propusieron con la primera edición de esa ingente obra, ofrecer una visión de conjunto de los aportes del zuliano tanto en el ámbito humanístico como científico, abarcando lo más ampliamente posible el quehacer del Zulia y su gente, en la historia cultural, enmarcados dentro de una perspectiva local, regional, nacional y en algunos casos internacional.
Esta magnífica herramienta cultural de fácil manejo para el público general, fue el resultado de un proceso investigativo de cerca de veinte años y se terminó de gestar en la Fundación Centro de Investigadores Agustín Millares Carlo, registrada y legalizada, el 21 de marzo de 1991, contaba con una reservorio bibliográfico zuliano de 6.000 unidades entre libros y folletos, periódicos, revistas y un archivo con más de 7.000 carpetas con la ficha biográfica del personaje, institución o acontecimiento histórico, entre otros aspectos, además de recortes de prensa, actas de nacimiento, fotos y trabajos referenciales, entre otros, como métodos de compilación. Toda esta información fue vaciada en la computadora, convirtiéndose en un banco de datos sobre el Zulia.
El corpus enciclopédico contiene en orden alfabético, entradas o unidades lexicográficas, artículos de carácter descriptivo y en algunos casos con juicios valorativos propios y de otros autores, cuya estructura formal o tipología se divisa de la siguiente manera:
1) Palabra o palabras que encabeza cada artículo o entrada del diccionario, en mayúsculas negritas; 2) El artículo o entrada, corpus descriptivo y explicativo con la mayor información útil posible; 3) Las fuentes son de dos tipos: “Fuentes Directas”, en el caso de escritores se trata de sus obras publicadas en forma cronológica; “Fuentes Específicas”, son las obras de referencia o fuentes indirectas como se le conoce también. Esas fuentes pueden ser bibliográficas, hemerográficas, electrónicas (se han incluido para la edición actualizada) y orales. 4) “Exposiciones”, apartado ubicado al pie del artículo o entrada, antes de las fuentes, se coloca cuando se trata de un artista visual y registra el número de exposiciones individuales realizadas en forma cronológica.
El corpus enciclopédico lo forman dos volúmenes, el primero (tomo I, A-K) de 1.238 páginas, el cual incluyó notas de agradecimiento, la presentación, nota del curador, prólogo, estudio preliminar y tabla de abreviaturas y siglas; éstas se siguen explicando al comienzo de cada letra, y en el segundo (tomo II, L-Z), de 1.174 páginas, repitió las notas de agradecimiento y la tabla de abreviaturas y siglas, incluyó una láminas de fotografía del acervo patrimonial arquitectónico y de periódicos y revistas, y al final del diccionario, las “Fuentes Generales” utilizadas para elaborar las entradas y una lámina con 16 fotografías al final de cada letra, de los personajes históricos reseñados. De tal manera, que ambos volúmenes tienen un total de 2.412 páginas en forma corrida, con 7.000 entradas redactadas en orden alfabético, ilustrado con 500 fotografías y contiene información sobre agricultura, agronomía, ambiente, antropología, archivología, arqueología, arquitectura, artes, asociaciones, grupos de ballet, bibliotecas, centros sociales, cine, comercio, danzas, deportes, derecho, división político territorial, economía, etnografía, farándula, ferrocarriles, filosofía, fotografía, ganadería, geografía, gremios, historia, industrias, ingeniería, instituciones, lingüística, literatura, medicina, medios audiovisuales, música, odontología, pedagogía, periodismo, personajes populares, petróleo, política, próceres, publicidad, emisoras de radio, religión, seudónimos, sindicalismo, sociedades, sociología, teatro, televisión, tradiciones, universidades, vías de comunicación, entre otros muchos aspectos. En estos momentos, después de 15 años publicado la primera edición, hemos puesto al día el Diccionario general del Zulia, corrigiendo cada una de las entradas o unidades, aumentadas con información nueva. Así mismo hemos incluido nuevas entradas y fuentes, que han aumentado considerablemente la obra, para una nueva edición ampliada y corregida, esta vez en tres tomos presumiblemente. Mantenemos la idea que el diccionario ha sido y será punto de partida para futuras investigaciones y sobre todo para emprender la redacción algún día, de una historia de la cultura en el Zulia.
Un primer ejemplo representativo de personaje, podría ser la ficha del humanista Jesús Enrique Lossada, figura proteica de la cultura zuliana:

LOSSADA, Jesús Enrique
Jesús Augusto Enrique del Carmen Lossada nació en Maracaibo el 15 de julio de 1892 y murió en la misma ciudad el 28 de junio de 1948. Abogado (ULA, 1921), docente, escritor (poeta, cuentista, crítico literario, articulista, ensayista, dramaturgo, traductor), parlamentario, periodista y profesor universitario. Connotado educador del Zulia, considerado el «padre de la moderna Universidad del Zulia», firmaba sus escritos con las iniciales de su nombre J.E.L. Hijo natural de María Luisa Lossada Lossada y del sacerdote José Tomás Urdaneta, nació en la calle Colón entre Carabobo y Padilla, fue bautizado en la iglesia Catedral, con el padrinazgo del Dr. Simón Montiel Pulgar y su esposa Tarcila Troconis. Sufrió una infancia desvalida, ya que su madre trabajaba como bordadora y maestra, además de una mísera pensión como descendientes del prócer Fernando Antúnez de Lossada y Celis, pero ello fue compensado por la gran unidad sentimental que formaron madre e hijo. Estudió sus primeras letras con su propia madre y con el maestro Federico Valbuena Ávila, para ingresar en 1909 al Colegio Federal de Varones, donde cursó el bachillerato con brillantez, fue uno de los fundadores del Centro Científico de Estudiantes (1910-1912), quienes publicaron la revista Los Principios, que dio nombre a una generación de intelectuales zulianos. Obtuvo el primer premio en un certamen filosófico con el trabajo ¿Es Dios la naturaleza misma o un ser distinto y superior a ella? (1911), el cual fue editado ese mismo año y demostró su temprana preocupación por los problemas metafísicos. Terminó sus estudios en 1912 con una tesis de grado sobre la existencia del alma, aprobada con felicitaciones. Escribió en El Comercio y Relieves de Jorge Schmidke, hasta fundar la revista Psiquis, donde «hicieron eclosión crudamente los propósitos innovadores, las ideas autónomas, las vistas al modernismo literario que me apasionaban». Fue nombrado bibliotecario del Colegio Federal de Varones y se dedicó a escribir en Los Ecos del Zulia donde mantuvo polémicas aguerridas y en Panorama, donde se inició como crítico literario. Fue redactor de El Fonógrafo y ganó el certamen poético de los Juegos Florales de Cumaná (1916) con su soneto El Arte, escribió el drama La ley (1916), el cual iba a ser montado por la compañía dramática Jacinto Benavente, pero debido al fracaso de El gordo de Udón Pérez y Octavio Hernández, la compañía abandonó la ciudad y la obra nunca se estrenó hasta que la Sociedad Dramática de Aficionados lo hizo en 1978, con la dirección de Enrique León. En 1917 se inició como educador en el Colegio Federal de Varones y al año siguiente fue nombrado juez del distrito Maracaibo y publicó su primer poemario Madréporas (1918), raro hasta en el nombre, el cual revolucionó el medio cultural zuliano por sus innovaciones modernistas, al lado de versos clásicos y con pleno dominio del arte del soneto que había aprendido al lado de Ildefonso Vázquez, quien también lo inició en los estudios parapsicológicos. La sinestesia de los colores que había aprendido de Elías Sánchez Rubio le da tono y brillantez al verso, así como el uso de términos poco conocidos, lo que demostraba la erudición del autor, quien con esta obra fue incluido en la generación del 18 y su nombre echó a volar por Venezuela. Al mismo tiempo estudió derecho por libre escolaridad, fue vicepresidente del Centro Literario del Zulia y colaboró en las revistas Orto y Alma Latina, con sus primeros cuentos psicológicos. El 3 de junio de 1921 recibió el título de abogado en la Universidad de Los Andes e inició el ejercicio profesional al lado de su primo Eduardo Matthyas Lossada, obteniendo resonantes triunfos como litigante. Fue juez de Primera Instancia en lo Civil y Mercantil del estado Zulia (1923-1925) y ministro accidental de la Corte Suprema de Justicia del Estado Zulia, mientras la revista La Hora Literaria, que dirigía Héctor Cuenca, publicó tres de sus cuentos en edición monográfica y pronunció el discurso del primer cumplemés de la muerte del poeta Udón Pérez (1926), ensayo que sería prólogo del poemario Láurea (1927). Publicó su segundo libro de versos El Reloj de los Girasoles (1927), que lo mostró más dueño del instrumento poético, pero más sumergido en sus conceptos filosóficos y psíquicos, por lo cual perdía calidad la obra. En 1929 fue premiado en la Argentina por su romance Aventura amorosa del Libertador en Cartagena y pronunció el discurso en homenaje al Dr. José Antonio Chaves. En 1930 prologó el poemario Oyéndonos por dentro de Jesús Alfonso Ferrer y fue nombrado director de la Escuela de Ciencias Políticas de Maracaibo, donde se desempeñó como catedrático de derecho civil y de derecho romano, inaugurando la última cátedra con su conferencia «La Evolución Jurídica de Roma». Estos cargos los desempeñó hasta 1935, cuando entregó la dirección de la escuela a su sucesor el Dr. Ángel Francisco Brice. Al mismo tiempo fue director del Colegio Federal de Varones, el cual desde 1936 pasó a llamarse liceo Baralt, realizando una gran labor de organización hasta 1946. Fue presidente del Colegio de Abogados del Estado Zulia (1934-1935), el cual organizó y fundó su revista, donde escribió sobre temas jurídicos. A la muerte de Gómez, el primero de 1936 fue aclamado como presidente del Concejo Municipal de Maracaibo, donde realizó una densa y productiva labor en pro de la ciudad, al lado de Rafael Belloso Chacín, Hermágoras Chávez y otros zulianos destacados de la época. Ese mismo año fue nombrado en la Comisión que emprendió los estudios necesarios para la instalación de la Universidad del Zulia, logrando la emisión del decreto de reapertura por el Congreso Nacional, el cual sólo se cumpliría diez años más tarde. En 1937-1940 fue diputado por el estado Zulia al Congreso Nacional, al lado de Manuel Matos Romero, Rafael Belloso Chacín y Manuel Noriega Trigo, donde se agrupó al lado de la oposición que representaba Rómulo Gallegos y sus partidarios. En 1938 publicó su libro de cuentos La Máquina de la Felicidad que lo convirtió en un importante narrador del país, por su concepción fantástica del cuento. En 1939 editó Grandes líricos zulianos, estudio crítico sobre los poetas José Ramón Yepes, Ildefonso Vázquez y Udón Pérez. En 1940-1941 fue de nuevo presidente del Colegio de Abogados del Estado Zulia, donde le sorprendió la muerte de su madre, golpe inmenso para su corazón, que compensó en parte con la gran veneración a su recuerdo y sus poemas elegíacos Junto al agua de la alberca, Elegía aniversaria y María Luisa Lossada, in memoriam, entre otros. En 1942 fue condecorado con la Medalla de Instrucción Pública por sus años de dedicación a la educación y volvió al Concejo Municipal de Maracaibo, pero decepcionado de su funcionamiento, renunció al cargo. En 1945 fue miembro de la Comisión Redactora del Estatuto Electoral, volvió a ser director de la Escuela de Ciencias Políticas de Maracaibo y su profesor de filosofía del derecho, pronunció la conferencia sobre el general Urdaneta y prologó sus Memorias con motivo del centenario de su muerte. En 1946 fue presidente del Consejo Supremo Electoral, en las primeras elecciones por voto universal y secreto que se celebraron en el país. El 1 de octubre de ese año se instaló la Universidad del Zulia y Lossada fue nombrado su rector, acto en el cual pronunció su célebre «Discurso de Instalación de la Universidad del Zulia», comparable en el tiempo y en el espacio, con el pronunciado por Manuel Dagnino en la primera instalación de 1891. Lossada fue profesor de filosofía del derecho y realizó una labor hercúlea desde el rectorado, dejando en sólo veintiún meses la Universidad completamente orientada hacia sus metas fundamentales. En 1947 fue diputado a la Constituyente y al año siguiente senador por el Zulia, pero sólo circunstancialmente, dedicando todos sus esfuerzos y desvelos a su querida Universidad, lo cual lo debilitó y lo llevó prematuramente a la tumba el 28 de junio de 1948, cuando a las 7 y 20 minutos de la mañana expiró en su quinta Atlántida de Los Haticos, rodeado de amigos y discípulos, que habían pasado la noche a su lado, con los ojos anegados en lágrimas, mientras el sol de Maracaibo pareció eclipsarse como en 1926 cuando murió el poeta Udón Pérez. Había muerto un gran educador, un verdadero «sabio» en el sentido clásico de la expresión. La nación entera se vistió de luto y las multitudes acompañaron sus restos mortales al cementerio El Cuadrado, donde reposan bajo un hermoso busto. Póstumamente se han publicado sus obras inéditas y se han reeditado otras, realizando innumerables homenajes en su honor.

FUENTES DIRECTAS: ¿Es Dios la naturaleza misma o un ser distinto y superior a ella?. Estudio laureado en el certamen filosófico promovido por el «Centro Científico de Estudiantes», cuyo veredicto se leyó en el acto celebrado por el mismo Centro el 25 de octubre de 1911. Maracaibo: Imprenta «El Propio Esfuerzo», 1911, p. 10. 2da. edición. Maracaibo: Gobernación del Estado Zulia, Instituto Zuliano de la Cultura «Andrés Eloy Blanco», 1978, p. 40. «Prólogo» por Jorge Rodríguez Cabrera. «Apéndice» por Luis Guillermo Hernández. Madréporas. Maracaibo: Taller Gráfico, 1918, p. 200. 2da. edición. Maracaibo: C.A. Energía Eléctrica de Venezuela, Talleres Gráficos Editorial Universitaria, 1966, p. 264. «Prólogo» por Nerio Adrianza Rosales. «Apostillas sobre un Libro Raro» por Eduardo Matthyas Lossada. Anima Vili. El Profesor Panthomo. Un Crimen Romántico. Maracaibo: Tipografía El Sol, 1923. «Carbones Urgentes» por Héctor Cuenca. (La Hora Literaria. Año I. No. 10. Maracaibo: 22 Dic. 1923). El Reloj de los Girasoles. Poesías. Maracaibo: Empresa La Información, 1927, p. 229. 2da. edición facsimilar. [Maracaibo: Universidad del Zulia, Dirección de Cultura, 1978. «Liminar» por Francisco Gotera Alarce], p. IV + 229. Homenaje al Dr. José Antonio Chávez. Discurso pronunciado el 19 de abril de 1929, en el Acto de la Colocación del Retrato del Dr. José Antonio Chávez en la Sala Municipal del Distrito Miranda. Maracaibo: Imp. El País, 1929, p. 12. Informes en Primera Instancia de los Apoderados del Señor José Ramón Campos Belloso en el Juicio de Nulidad del Testamento de la Señora Doña María Merced de la Chiquinquirá Campos Belloso de Duwaer. Sentencia del Juzgado de Primera Instancia en lo Civil del Estado Zulia. Fragmentos de los Informes de los Apoderados del Actor en Segunda Instancia. Sentencia de la Corte Suprema del Estado Zulia que revoca la de la Superior sobre Reposición de la Causa, al estado de dictar nuevo fallo en Primera Instancia. (Coautor con Eduardo Matthyas Lossada). Maracaibo: Empresa «La Información», 1929, p. 201. 2da. edición con el título Nulidad de Testamento. Maracaibo: Universidad del Zulia, Ediciones de la Dirección de Cultura, 1969, p. 209. «Importancia de los Seminarios y su Efectivo Valor» por Eduardo Matthyas Lossada. La Evolución Jurídica de Roma. Lección Inaugural de la Cátedra de Derecho Romano y su Historia, dictada el 1 de octubre de 1930 por el doctor …, Profesor de la Asignatura, en la Escuela de Ciencias Políticas de Maracaibo. Maracaibo: Imprenta «Maracaibo», 1930, p. 21. 2da. edición. Maracaibo: Universidad del Zulia, Facultad de Derecho, 1960. «Exordio» por José A. Borjas Sánchez. En Homenaje a una Reina. Maracaibo: s.e., 1935, p. 27. El Colegio Federal de Maracaibo. La Universidad del Zulia. Réplica a algunas Objeciones. Orientación de la Actividad Universitaria. Maracaibo: «El Propio Esfuerzo», 1936, p. 8. Apuntaciones sobre el Proyecto de Ley Orgánica de Educación Nacional. Caracas: Edit. Bolívar, 1937, p. 23. Memoria y Cuenta que el Presidente del Concejo del Distrito Maracaibo presenta a la Asamblea Legislativa del Estado en sus Sesiones Ordinarias de 1937. Maracaibo: Imprenta Panorama, 1937, p. 111. La Máquina de la Felicidad. Cuentos. Caracas: Editorial Élite, 1938, p. 243, ilus. 2da. edición. Maracaibo: Universidad del Zulia, Dirección de Cultura, 1960, p. 213, ilus. «Proemio» por José A. Borjas Sánchez. Grandes Líricos Zulianos: José Ramón Yepes, Ildefonso Vásquez, Udón Pérez. Ensayos Críticos. Maracaibo: [Tip. El Propio Esfuerzo], 1939, p. 76. Ofrenda lírica en memoria de María Luisa Lossada en el primer aniversario de su muerte. (Coautor con Juan Antonio Lossada Piñeres y Eduardo Matthyas Lossada). [Maracaibo: Empresa Panorama, 1942], p. 34. Junto al agua de la alberca. A mi madre en el segundo aniversario de su muerte. Maracaibo: s.e., 1943, p. 18. Discurso de Orden pronunciado en la Instalación de la IX Convención Nacional del Magisterio en el Teatro Baralt de Maracaibo, el 20 de Agosto de 1944. Maracaibo: Imprenta Americana, 1944, p. 14. Homenaje. [Recopilación de algunas de sus producciones poéticas]. [Maracaibo: Impresos Huerta, 1949, p. 10). Poemas inéditos… escogidos entre sus «Poemas póstumos». [Maracaibo: Impresos Huerta, 1950, p. 16]. Torre de Babel. Maracaibo: Universidad del Zulia, Dirección de Cultura, [1960], p. XX + 339. «Semblanza Apasionada: Exhumación de Jesús Enrique Lossada» por Eduardo Matthyas Lossada. Compendio de filosofía. Maracaibo: Universidad del Zulia, Dirección de Cultura, 1962, p. 119. «Introito» por J.M. Delgado Ocando. La Ley. Teatro. [Maracaibo: Universidad del Zulia, s.a.], p. 133. Traducción de WOLFF, Pierre. El velo desgarrado. Pieza en dos actos. [Maracaibo: Universidad del Zulia, Dirección de Cultura, s.a.]. 30 h. (Multigrafiado). 50 Aniversario. Escuela de Derecho. 1 de Octubre 1980. [Maracaibo: Universidad del Zulia, 1980], p. 32. Contiene el facsímil de la 2da. edición de «La evolución jurídica de Roma». Escritos filosóficos, históricos y políticos. 1911/ 1948. Maracaibo: Fondo Editorial de Autores y Temas Zulianos y Editorial de la Universidad del Zulia, 1982, p. XLVI + 289. «Perfil Ideológico del Maestro» por J.M. Delgado Ocando. «Como Leer a Lossada» por Isidoro Requena. Obras completas. 6 tomos. Maracaibo: Universidad del Zulia, 1992. Nociones de historia de la literatura española y latinoamericana hasta la segunda década del siglo XX. Maracaibo: Asociación de Escritores del Zulia, 1992, p. 93. «Presentación» por Tito Balza Santaella. «Ofrenda» por Gastón Montiel Villasmil. El crimen de la inocencia. Maracaibo: Universidad del Zulia, SERBILUZ, 1993, p. 24. Colección Zuliana, 6. «A Manera de Prólogo» por Egla Ortega. «Un Poemín de Jesús Enrique Lossada» por Kurt Nagel Von Jess.
FUENTES ESPECÍFICAS: ADRIANZA ÁLVAREZ, Hercolino. Estanca y Marinera, p. 115-116. ______. «Jesús Enrique Lossada: su poesía». Panorama. Maracaibo: 28-6-1978, p. 39. AIZPÚRUA, Jon. «Jesús Enrique Lossada: Escritor y poeta espiritista…». Cábala. Caracas: Jul.-1994, p. 63-65. ÁÑEZ, Martín. «Jesús Enrique Lossada: Maestro de Maestros». Pensamiento Vivo. Año 1. No. 8. Maracaibo: 1964, p. 9. ______. «Jesús Enrique Lossada: Héroe zuliano de la cultura». El Vespertino. Maracaibo: 29-6-1978, p. 4. ARMAS CHITTY, J.A. DE. «Recordando a Jesús Enrique Lossada». El Nacional. Caracas: 3-9-1948. ARRIECHE, Domingo. «Lossada… en el aula». Panorama. Maracaibo: 28-5-1992, p. 1-5. AZUAJE MONTELL, Pedro. «La Lección Eterna del Maestro Lossada». Revista de la Universidad del Zulia. 2da. época. No. 22. Maracaibo: Abr.-Jun. 1963, p. 139-146. BARBOZA DE LA TORRE, Estanislao. «Recuerdos». Panorama. Maracaibo: 28-6-1978, p. 39. BARBOZA DE LA TORRE, Pedro. «Palabras pronunciadas por el Dr…., Presidente del Colegio de Abogados del Estado Zulia en la sesión solemne en homenaje a la memoria del Dr. Jesús Enrique Lossada». Revista del Colegio de Abogados del Estado Zulia. Año 13-15. No. 17. Maracaibo: Jun. 1948-Sep. 1950, p. 4.458. ______. «Lossada en la Asociación de Estudiantes». Panorama. Maracaibo: 28-6-1978, p. 39. BARBOZA GUTIÉRREZ, Omar. «Un gran zuliano». Panorama. Maracaibo: 16-7-1996, p. 14; reproducido en: La Columna. Maracaibo: 17-7-1996, p. 6. BESSON, Juan. «Muerte del Dr. Jesús Enrique Lossada» en: Historia del estado Zulia. Tomo V, p. 88-89. BLANCO, Alexis. «Hace 104 años nació el Dr. Jesús Enrique Lossada». Panorama. Maracaibo: 15-7-1996, p. 4-10. BORGES ROSALES, Julio. «Anecdotario lossadiano». Panorama. Maracaibo: 28-6-1998, p. 4-1. ______. “Lossada docente y político”. Panorama. Maracaibo: 11-5-1998. BORJAS REVEROL, Marcos T. «Dr. Jesús Enrique Lossada, humano modesto y generoso». Panorama. Maracaibo: 15-7-1992, p. 4-10. ______. «El legado del maestro Lossada». Panorama. Maracaibo: 28-6-1998, p. 4-11. BORJAS SÁNCHEZ, José A. Elogio del Dr. Jesús Enrique Lossada. Maracaibo: Tip. Cervantes, 1958, p. 10. (Separata de la Revista de la Universidad del Zulia. 2da. época. No. 3). ______. Humanidad de Lossada. Maracaibo: Universidad del Zulia, Dirección de Cultura, 1963, p. 11-19. (Separata de la Revista de la Universidad del Zulia. 2da. época. No. 22. Maracaibo: Abr.-Jun. 1963, p. 113-127. ______. «Cinco Lustros Colmando de Miel los Panales de la Inteligencia». La Universidad del Zulia. Maracaibo: 30-9-1963, p. 11. ______. Imagen de Lossada. Maracaibo: Universidad del Zulia, Facultad de Humanidades y Educación, 1966, p. 101. «Prólogo» por Pedro A. Barboza de la Torre. 2da. edición. Maracaibo: Universidad del Zulia, 1972, p. 123, ilus. 3ra. edición. Maracaibo: Universidad del Zulia, Dirección de Cultura, 1986, p. 101. ______. «Nueva remembranza». Panorama. Maracaibo: 28-6-1978, p. 39. ______. «Lossada, la universidad y la sombra de un temor». El Nacional. Caracas: 28-6-1981, p. C-6. ______. «Semblanza de Lossada». Panorama. Maracaibo: 28-6-1986, p. 1-5. ______. «El Dr. Jesús Enrique Lossada: En mi recuerdo 40 años vigente». Panorama. Maracaibo: 28-6-1988, p. 7-8. CARDOZO, Lubio y colaboradores. Diccionario General de la Literatura Venezolana (Autores). Tomo I, p. 284-285. COELLO R., Gregorio. «Se cumplen 100 años del natalicio de Jesús E. Lossada». Panorama. Maracaibo: 15-6-1992, p. 4-1. ______. «In memoriam del Dr. Jesús Enrique Lossada». La Verdad. Maracaibo: 28-6-1998, p. D-7. CORDERO CEBALLOS, Mario E. «Valores Zulianos». Panorama. Maracaibo: 3-5-1997, p. 1-4. DELGADO, Hugo. “Lossada ocupará un lugar en la Academia Nacional”. La Universidad del Zulia. Maracaibo: del 28 de junio al 4 de julio de1998, p. 3. DELGADO MARCUCCI, M. «Lossada Girasol: una película para un centenario». 6-6-1992. (suplemento «Galería», p. 11). DELGADO OCANDO, J.M. «Cómo veo a Jesús Enrique Lossada a 30 años de su muerte». Panorama. Maracaibo: 28-6-1978. ______. «Volver a Lossada». Panorama. Maracaibo: 15-7-1992, p. 4-10. ______. «Reelectura postmodernista de Jesús Enrique Lossada». Panorama. Maracaibo: 16-7-1992. ______. «Jesús Enrique Lossada dijo adiós al Zulia hace 50 años». La Verdad. Maracaibo: 28-6-1998, p. D-7. FABBIANI RUIZ, José. Cuentos y cuentistas, p. 69-72. FERNÁNDEZ OCANDO, Evaristo. «Jesús Enrique Lossada e Ismael Urdaneta». Panorama. Maracaibo: 12-3-1978, p. 5. FERRER, Guillermo. Veinte poetas de Maracaibo, p. 43-44. ______. Notas sobre literatura zuliana y otros ensayos, p. 38-41. ______. «Lossada poeta». Crítica. Maracaibo: 25-6-1978, p. 9. ______. «El pensamiento Lossadiano». Panorama. Maracaibo: 29-10-1991, p. 1-4. ______. «Jesús Enrique Lossada». Panorama. Maracaibo: 14-7-1992, p. 1-4. FERRER, Jesús Alfonso. «Jesús Enrique Lossada». Revista de la Universidad del Zulia. 2da. Época. Año 4. No. 13. Maracaibo: Ene.-Mar. 1961, p. 143-149. FERRER, Wilmer. «Rindieron homenaje a Jesús Enrique Lossada». Panorama. Maracaibo: 24-6-1998, p. 4-8. FRANCO, Miriam. «Dr. José M. Delgado Ocando: el pensamiento de Lossada mantiene su vigencia en el Zulia». Heraldo de Maracaibo. Maracaibo: 23-29 Jul. 1992, p. 23. GONZÁLEZ ÁVILA, Jorge L. “Lossada en el siglo XXI”. Panorama. Maracaibo: 4-7-2008. GOTERA ALARCE, Francisco. «Panteón, pueblo y región». Panorama. Maracaibo: 28-7-1986, p. 1-5. ______. «Entrevista imaginaria con el Doctor Jesús Enrique Lossada». Panorama. Maracaibo: 14-9-1991, p. 4-8. ______. «Presencia y prospectiva de Lossada». Panorama. Maracaibo: 15-7-1992, p. 1-4. ______. «Lossada en la Academia». Panorama. Maracaibo: 10-6-1998, p. 1-4. HERAS VILLALOBOS, Iván. «Jesús Enrique Lossada: ejemplo de juventud». La Columna. Maracaibo: 2-5-1978, p. 3. ______. «Jesús Enrique Lossada: el vacío de su ausencia». La Columna. Maracaibo: 8-5-1978, p. 9. HERNÁNDEZ, Luis Guillermo. «Jesús Enrique Lossada como crítico literario». La Columna. Maracaibo: 15-7-1977. ______. «Cronología biográfica del Dr. Jesús Enrique Lossada». La Columna. Maracaibo: 18-5-1978, p. 3. ______. «Jesús Enrique Lossada como poeta». La Columna. Maracaibo: 25-5-1978, p. 3. ______. «Dios, la naturaleza y Lossada». La Columna. Maracaibo: 29-5-1978, p. 10. ______. «Jesús Enrique Lossada como cuentista». La Columna. Maracaibo: 1-6-1978, p. 3. ______. «La Ley de Jesús Enrique Lossada». La Columna. Maracaibo: 8-6-1978, p. 3. ______. «Lossada: Filósofo joven». Panorama. Maracaibo: 28-6-1978, p. 38. ______. «A 30 años de la muerte de Jesús Enrique Lossada». Crítica. Maracaibo: 2-7-1978, p. 9. ______. Jesús Enrique Lossada. Cronología biográfica. [Maracaibo: Academia de Historia del Estado Zulia y su Centro Correspondiente de Cabimas, Sociedad Bolivariana de Venezuela Centro del Estado Zulia y Gobernación del Estado Zulia, 1998], p. 11. «Presentación» por Gastón Montiel Villasmil. HERNÁNDEZ BELLOSO, Heberto. «Dr. Jesús Enrique Lossada». Panorama. Maracaibo: 8-6-1980. HERRERA, Nora. «Evoquemos en el Concejo la imagen del doctor Jesús Enrique Lossada». Panorama. Maracaibo: 10-7-1984. JIMÉNEZ MAGGIOLO, Roberto. «Lossada, el hombre». Panorama. Maracaibo: 29-7, 5-8, 12-8, 19-8 y 26-8-1992, p. 1-4. LA ROCHE, Humberto J. «Jesús Enrique Lossada». Revista del Colegio de Abogados del Estado Zulia. Año 16. No. 119. Maracaibo: Jul.-Dic. 1951, p. 4.639-4.642. ______. «La doctrina de Jesús Enrique Lossada». Panorama. Maracaibo: 28-6-1978, p. 38. LOMBARDI, Ángel. «Jesús Enrique Lossada». Panorama. Maracaibo: 16-7-1992, p. 1-4. ______. «El discurso de Lossada». La Columna. Maracaibo: 3-2-1997, p. 9. ______. «Jesús Enrique Lossada». Panorama. Maracaibo: 6-10-1997, p. 1-4. MANCERA GALLETTI, Ángel. Quienes narran y cuentan en Venezuela, p. 596-598. MARÍN FONSECA, H.R. «Los abandonados del estímulo. Jesús Enrique Lossada». El Vespertino. Maracaibo: 15-6-1978, p. 4. ______. «El maestro J.E. Lossada y el infinito». Crítica. Maracaibo: 25-6-1978, p. 9. MARTÍNEZ, Marcías J. «LUZ y su reapertura». Panorama. Maracaibo: 10-8-1992, p. 1-4. MATOS ROMERO, Manuel. «El Jesús Enrique Lossada anecdótico. Misceláneas». Crítica. Maracaibo: 28-6-1978, p. 19. MATTHYAS LOSSADA, Eduardo. «En el octavo cumpleaños de la muerte del maestro». Revista del Colegio de Abogados del Estado Zulia. Año 16. No. 119. Maracaibo: Jul.-Dic. 1951, p. 4.647-4.650. MOGOLLÓN, Juan Ángel. «Lossada: poeta y traductor». El Nacional. Caracas: 29-1-1983. MONTENEGRO, Hugo. «Lossada: hombre público». Revista del Colegio de Abogados del Estado Zulia. Año 16. No. 119. Maracaibo: Jul.-Dic. 1951, p. 4.629-4.636. MONTIEL VILLASMIL, Gastón. «Un poema inédito de Lossada». Panorama. Maracaibo: 6-8-1989, p. 2-9. ______. «Las musas de Lossada». La Columna. Maracaibo: 2-11-1991, p. 13. ______. El ideario del Maestro. Maracaibo: Publicación del Colegio de Abogados del Estado Zulia y del Instituto de Estudios Jurídicos «Dr. Ángel Francisco Brice», 1991, p. 74. «Presentación» por Laline Rivera de Vergara y Fernando Villasmil Briceño. «Prólogo» por José A. Borjas Sánchez. «Nota Introductoria» por Gastón Montiel Villasmil. ______. El Bolívar de Lossada. Maracaibo: Gobernación del Estado Zulia, Secretaría de Educación, Fondo Editorial «Dr. Raimundo Andueza Palacios», 1991. ______. Lossada al Alcance de Todos. Maracaibo: Publicación del Colegio de Abogados del Estado Zulia, 1992, p. 107. ______. El Sonetizar de Lossada. Maracaibo: Banco Popular, 1992, p. 159. «Homenaje» por Antonio Quintero Parra. «Prólogo» por Pedro A. Barboza de la Torre. ______. El Periodista Jesús Enrique Lossada. Maracaibo: Asamblea Legislativa del Estado Zulia, 1992, p. 223. «Dedicatoria» por Manuel Marín Freites. «Prólogo» por Lucidio González C. N.R.P. [Nerio Rincón Pirela]. «Lossada, Jesús Enrique» en: Diccionario de historia de Venezuela. 2da. edición. Tomo II, p. 1.028-1.029. NAGEL VON JESS, Kurt. «El Crimen de la Inocencia: un poema desconocido de Jesús Enrique Lossada». Panorama. Maracaibo: 25-6-1978, p. 11. ______. La familia Lossada de Maracaibo. (Personajes, lugares y anécdotas). Maracaibo: Universidad del Zulia / Acervo Histórico del Estado Zulia, 2007, p. 378. (“Proemio” de Juan Carlos Morales Manzur). NAVA, Marlene. «La biblioteca de los Lossada: cinco mil volúmenes de herencia de Jesús Enrique a Eduardo Mathyas». El Nacional. Caracas: 13-4-1980. OLIVARES, Atenógenes. «Dr. Jesús Enrique Lossada». Maracaibo. No. 367. Maracaibo: Dic. 1976, p. 44-45; incluido en: Siluetas Ilustres del Zulia. Tomo I, p. 107-116. PADRÓN, Pedro Luis. Maestros Ilustres del Zulia, p. 181-182. PARRA, Jesús Ángel. “La generación de Los Principios y su revista”. Anuario de la Fundación Centro de Investigadores Agustín Millares Carlo. No. 2. Maracaibo: 1996/2001, p. 32-40. La Generación de Los Principios. Maracaibo: s.e., 1982. PÁRRAGA, Régulo. «El recuerdo de Jesús Enrique Lossada sigue brillando como un inmenso sol sobre el Zulia». Panorama. Maracaibo: 28-6-1983, p. 43. PÁRRAGA VILLAMARIN, Eloy. ______. «Treinta años del fallecimiento de Jesús Enrique Lossada». Panorama. Maracaibo: 6-7-1978, p. 1-4. ______. «Homenaje a Jesús Enrique Lossada». Panorama. Maracaibo: 1-7-1992, p. 1-4. ______. Jesús Enrique Lossada Un Zuliano Universal. Caracas: Congreso de la República, 1992, p. 34 (Discurso de orden pronunciado por el Dr…, en la Sesión Especial del Congreso de la República, en Homenaje al Doctor Jesús Enrique Lossada, en ocasión de Conmemorarse el Centenario de su Nacimiento. Caracas, 9 de julio de 1992). PERNALETE, Luisa. «Aproximaciones a Lossada». Revista de la Sociedad Dramática de Aficionados. Año 1. No. 2. Maracaibo: 1978. PLA Y BELTRÁN, [Pascual]. «Torre de Babel». Revista de la Universidad del Zulia. 2da. Época No. 12. Maracaibo: Oct.-Dic. 1960, p. 143-144. REYES, Julio. «LUZ celebró el centenario del nacimiento del maestro Jesús Enrique Lossada». Panorama. Maracaibo: 16-7-1992, p. 4-5. RINCÓN, Imelda. «De Bello a Lossada». Panorama. Maracaibo: 29-8-1996, p. 1-4. ______. «Perfil intelectual del Dr. Jesús Enrique Lossada». La Verdad. Maracaibo: 28-6-1998, p. D-7. ______. El rescate de la imagen del Dr. Jesús Enrique Lossada. Caracas: Tip. de Miguel Ángel García e Hijo, 1999, p. 685-722. (Separata de la revista Paramillo. No. 17. Caracas: 1998). RÍOS, Berthy. «Vigencia Doctrinaria de Lossada». Revista de la Universidad del Zulia. 2da. Época No. 22. Maracaibo: Abr.-Jun. 1963, p. 129-138; incluido en: Trazos al Sol, p. 91-101. ______. Jesús Enrique Lossada. Maracaibo: Universidad del Zulia, Dirección de Cultura, 1974, p. 47. («Biografías Escolares», 1). 2da. Edición. Maracaibo: Universidad del Zulia, Rectorado, 1990, p. 47. («Biografías Escolares», 1). RODRÍGUEZ CABRERA, Jorge. «Homenaje a Jesús Enrique Lossada». La Columna. Maracaibo: 22-5-1978, p. 9. ______. «Jesús Enrique Lossada en el tiempo y en el espacio». La Columna. Maracaibo: 28-6-1978, p. 9. ______. «Homenaje al zuliano Huerta» (sic). Crítica. Maracaibo: 2-7-1978, p. 9. SOCORRO, Emilio Simón. «Discurso pronunciado en el acto de redevelación de los bustos de los Dres. Francisco Ochoa y Jesús Enrique Lossada, el día 1 de octubre de 1970». Revista de la Facultad de Derecho de LUZ. Año X. No. 30. Maracaibo: Sep.-Dic. 1970, p. 397-399. SOTO, Evencio A. «Pintores de Maracaibo: Dr. Jesús Enrique Lossada». Panorama. Maracaibo: 6-7-1978. STOREY RICHARDSON, Atilio. «Papeles para recordar a Lossada». El Zuliano. Maracaibo: 29-6-1983, p. 22. TABLANTE GARRIDO, P.N. «Centésimo año de natal del romanista Jesús Enrique Lossada». Panorama. Maracaibo: 7-9-1992, p. 1-5. ______. «Lossada: civilista, romanista». Panorama. Maracaibo: 6-11-1992, p. 1-5. UNIVERSIDAD DEL ZULIA. DIRECCIÓN DE CULTURA. Dr. Jesús Enrique Lossada. Vida y obra. Exposición bibliográfica XXX aniversario de su muerte (1948-1978). Maracaibo: Universidad del Zulia, Dirección de Cultura, 1978. VARIOS. Imagen de Lossada. (Compilación por J.A. Borjas Sánchez). Maracaibo: Universidad del Zulia, Dirección de Cultura, 1967, p. 345. VERA GÓMEZ, Luis. «Jesús Enrique Lossada». Panorama. Maracaibo: 11-7-1992, p. 1-4. VILLALOBOS VILLASMIL, Luis. Breves perfiles de poetas del lago, p. 181-182. VILORIA, Luis. «Develan óleo en homenaje a Jesús Enrique Lossada en la Legislatura». Panorama. Maracaibo: 16-7-1992, p. 4-15. ______. «Lossada ocupó siempre el lugar cimero en la lucha por la reapertura de LUZ». Panorama. Maracaibo: 18-7-1992, p. 4-10. S.a. «Un libro de cuentos de Jesús Enrique Lossada». Revista Nacional de Cultura. No. 3. Caracas: Ene. 1939, p. 48. S.a. «50.000 personas en el imponente sepelio del Dr. Jesús Enrique Lossada». Panorama. Maracaibo: 30-6-1948.

En segundo lugar, el ejemplo de ficha de institución, está representada por el Banco de Maracaibo, uno de los más antiguos, prestigiosos y sólidos del país, que existió en el Zulia:

BANCO DE MARACAIBO
El Banco de Maracaibo fue fundado el 20 de julio de 1882 y fue considerado el decano de los bancos nacionales, porque fue el primero de los bancos que logró consolidarse. La brillante idea de su creación partió de la dinámica Sociedad Mutuo Auxilio que desde el primer momento debió luchar contra la costumbre de los pobladores del Zulia de guardar su dinero en botijas, de poseer “metálico contante y sonante” o el de confiarlo al ciudadano más respetado del pueblo. Ramón March, primer presidente y gerente del banco, sólo contó con un capital inicial de 160.000 bolívares, para tratar de liberarse de la dependencia capitalina del régimen guzmancista; debido a la escasez de metálico debió hacer la primera emisión de billetes, los cuales circularon el día 1 de enero de 1883, con la denominación de 20, 50 y 100 bolívares, lo cual fue una innovación para la época en el país, pero fue difícil su plena aceptación por el público que no lograba comprender que la emisión estaba respaldada por reservas de oro. A partir de esa fecha, Maracaibo empezó a crecer rápidamente y el banco hizo frente a las necesidades del comercio, de la industria, de la agricultura y de la ganadería, así como se otorgaron créditos para construir edificios, hospitales, asilos e iglesias, todo lo cual aumentó la confianza en el banco y desde luego su capital; esto generó clientes de Caracas, Falcón, los Andes, Santander y Curazao, con futura instalación de sucursales. El banco fue pionero en la asistencia mediante créditos al sector agropecuario, también se acercó al sector industrial cuando éste apenas se iniciaba, trabó estrechos lazos con la clase trabajadora petrolera, a la cual otorgó por primera vez en el país el llamado “préstamo petrolero”, fue el primero en instalar autobancos, al principio en taquillas móviles situadas en autobuses y después en modernas instalaciones, de la cual fue modelo el Centro Multi-Ágil de la calle setenta y dos, caso único en Latinoamérica por sus canales de autobanco, sus taquillas externas y sus cajeros automáticos. No hay duda de que en las décadas de los años cuarenta, cincuenta y sesenta, el Banco de Maracaibo hizo gala de su lema: “el más sólido y antiguo del país”, siendo sus directores durante más de veinticinco años los señores David Belloso Rossell, Federico Rincón Harris, Luis Guillermo Pineda, Alcibíades León y Emiro Pérez. En 1969 un grupo de accionistas liderizado por Fernando Pérez Amado, desplazó a los antiguos directivos y en 1972, al propio presidente David Belloso Rossell, asumiendo Pérez Amado la presidencia. El banco fue impulsor de la creación de distintas entidades financieras especializadas como: Seguros Catatumbo (1958), Inmobiliaria Banco Mara, el Banco Hipotecario del Zulia (1963), la Sociedad Financiera Maracaibo, SOFIMARA (1974), la Arrendadora de Occidente la cual se convirtió en la Arrendadora Ma-racaibo Sociedad de Arrendamiento Financiero (1977), las Inversiones Bancomara (1981) y los Activos Líquidos Bancomara (1982). El 20 de julio de 1982, al cumplir el Centenario de su fundación, inauguró su majestuosa sede principal: el edificio Grupo Financiero de Maracaibo, ubicado junto a la avenida El Milagro, imponente edificación y centro motor de sus actividades financieras, donde creó la Biblioteca Don David Belloso Rossell (diciembre de 1982). Del mismo modo, impulsó el lanzamiento de la tarjeta de crédito Visa Banco Maracaibo (1984) y continuó apoyando el nacimiento de empresas filiales como Banco de Maracaibo MV Oficina Off-Shore, la cual fue establecida en Curazao (1985). Se originó el grupo financiero Banco Maracaibo y a partir de 1990, efectuó la asociación con el grupo Latino. En abril de 1991, se constituyó la Fundación Banco Maracaibo, importante institución de apoyo y promoción cultural. La fase final de este proceso vertiginoso de cambios en el sistema financiero, fue la Banca Múltiple. La alta gerencia del banco decidió la renovación total de la identidad visual de la organización, creó una nueva imagen corporativa, realizada por Barry Laughlín, quien diseñó un símbolo nuevo donde se eliminó el barquito, se convirtieron en chaguaramos los cuatro árboles que parecían palmeras, se unieron los círculos, se eliminaron las estrellas y algunas olas del Lago, se estilizaron las letras, se incorporó un verde luminoso brillante y una barra en rojo vivo como tope y sobre todo se eliminó el “de”, cambiando la denominación comercial de “Banco de Maracaibo” a “Banco Maracaibo” (V.), todo lo cual se hizo realidad en 1992, con motivo de celebrarse el 110 Aniversario de su fundación. Sus presidentes fueron: Ramón March (1882-1887), Ángel Urdaneta (1887-1888), José Jiménez (1888-1890 y 1896-1897), Manuel Garbiras (1890-1896), Alberto Estrada (1897-1905), Asdrúbal Urdaneta (1905-1910), Federico March (1910-1914), Clodomiro Rodríguez (1914-1924 y 1932-1934), Eduardo Ball (1924-1928), Diódoro S. Alvarado (1928-1929), Atilio Rivas (1929-1932), Lucas E. Rincón (1934-1938), Apolodoro Chirinos hijo (1938-1945), Joaquín T. MacGregor (1945-1948), David Belloso Rossell (1948-1972), Fernando Pérez Amado (1972-1994) y Jorge Correa (1994). La situación del banco en los últimos años, producto de la crisis económica del país, así como de errores de la dirección y gerencia, no permitieron evitar la intervención del banco, el 15 de junio de 1994, por orden del presidente Rafael Caldera. Consiguientemente, afectó con la medida a los bancos Amazonas, Bancor, Barinas, Construcción, La Guaira y Metropolitano. El esfuerzo de la región y de su interventor, Enrique Auvert Vethencourt, no logró que el banco subsistiera. El Gobierno Nacional decretó su liquidación, junto a otras instituciones, no repitiendo lo que hizo con otros bancos importantes, como el Venezuela, Consolidado y Latino, que sí se mantuvieron.

FUENTES ESPECÍFICAS: ARRIETA, Orlando. “Fundación del Banco de Maracaibo”. La Columna. Maracaibo: 25-4-1992, p. A-8. AUVERT VETENCOURT, Enrique. El Gran Banquete. (Manual para llevar a un Banco a la Quiebra). Maracaibo-Caracas: Librería Europa, Costa Verde, Alfadil Ediciones, 1996, p. 143. BANCO DE MARACAIBO. Somos el Banco de Maracaibo. Maracaibo: Banco de Maracaibo, 1982, p. 68. BELLOSO ROSSELL, David. La Historia del Banco de Maracaibo, al cumplir Ochenta Años de Vida pone de relieve la constancia y el esfuerzo del Espíritu Zuliano. Buenos Aires: Imp. López, [1962] p. 197. 3ra. Edición. Madrid: Ediciones y Distribuciones Isla, 1974, p. 319; incluido en: Obras Completas, p. 2-342. ______ y Horacio Guillermo Villalobos. Banco de Maracaibo. 100 Años. Caracas: Edit. Arte, 1984, p. 238. CASAS RINCÓN, César. “Los Cien Años del Banco de Maracaibo” en: El Zulia… Siempre el Zulia, p. 389-391. CUBILLÁN ORTIGOZA, Juvenal. “Banco Maracaibo: el pionero en Venezuela”. La Columna. Maracaibo: 21-7-1993, p. A-17. DÍAZ, Vinicio. “Banco Maracaibo: auge y caída de una tradición”. La Columna. Maracaibo: 16-6-1994, p. 17. ESCALANTE, Ramón Alberto. “El Edificio del Cerro”. Panorama. Maracaibo: 10-10-1996, p. 4-1. FLORES B., Nerio. “Primera emisión de Billetes del Banco Maracaibo”. Panorama. Maracaibo: 6-3-1994, p. 3-4. FUENMAYOR, Víctor. “Ratificado Pérez Amado presidente del Banco Maracaibo”. La Columna. Maracaibo: 23-3-1993, p. A-19. GOTERA A., Francisco. “La Muerte de un Gran Banco”. Panorama. Maracaibo: 1-3-1995, p. 1-4. JIMÉNEZ MAGGIOLO, Roberto. “El Banco de Maracaibo”. Panorama. Maracaibo: 13-7-1994, p. 1-4. MATOS ROMERO, Manuel. Maracaibo del Pasado, p. 82. OLIVARES SANTANDER, Jasmín. “Creadores Zulianos rechazan Subasta del Edificio Banco Maracaibo”. La Columna. Maracaibo: 30-9-1996, p. 15. RAMOS, Reinaldo. “Celebrada Ayer Asamblea del Banco Maracaibo”. Panorama. Maracaibo: 3-6-1994, p. 3-3. RANGEL, Domingo Alberto. “El Banco de Maracaibo se Disfraza”. Panorama. Maracaibo: 22-11-1992, p. 1-4. ______. “El Banco de Maracaibo debe ser salvado”. Panorama. Maracaibo: 23-6-1994, p. 1-5. RINCÓN FINOL, Imelda. “Banco de Maracaibo en el sentimiento zuliano”. Panorama. Maracaibo: 30-1-1994. S.a. “El Banco de Maracaibo”. La Columna. Maracaibo: 21-7-1991, p. 11. S.a. “El Banco Maracaibo”. La Columna. Maracaibo: 20-7-1992, p. A-17. S.a. “Un gran Banco nacional”. Medio a Medio. Año 1. No. 3. Maracaibo: [1992], p. 38-44.

Y en tercer lugar, presentamos la ficha de un acontecimiento histórico, tomando como ejemplo la Batalla Naval del Lago de Maracaibo que expulsó el último reducto español importante y selló definitivamente la independencia de Venezuela:

BATALLA NAVAL DEL LAGO DE MARACAIBO
Última de las campañas navales de la Independencia, librada el 24 de julio de 1823, entre la escuadra republicana comandada por el general José Prudencio Padilla y la realista mandada por el capitán de navío Ángel Laborde y Navarro, después de la Campaña de Maracaibo, dirigida por el general Manuel Manrique y todo ello, fue coordinado por el general Mariano Montilla, jefe de la Zona Militar de Cartagena. El general Padilla decidió forzar la Barra de Maracaibo y ocupar el Lago, el 5 de mayo de 1823, realizando pequeños combates parciales contra la flota realista hasta el 24 de Julio, cuando se realizó la batalla decisiva, donde la escuadra realista se situó entre Capitán Chico y Bella Vista y la republicana frente a Los Puertos de Altagracia y fue el abordaje de esta última, lo que decidió la victoria, en dos horas de recio combate. La escuadra colombiana tenía 88 piezas, casi todas de a 18, con 872 hombres de dotación en 3 bergantines, 7 goletas y una fuerza sutil, con 13 piezas de diferentes calibres y 327 hombres de dotación; la de Morales compuesta por 3 bergantines, 12 goletas y 16 embarcaciones menores, tenía por todo 87 piezas, entre ellas 18 de a 4, 820 hombres de tropa embarcados y 497 marineros. Laborde sostuvo que era aventurada una acción naval contra fuerzas superiores, pero debió obedecer a Morales, lo cual ocasionó una gran cantidad de muertos, heridos y prisioneros del lado realista y la derrota total. Así se abrió el camino para las negociaciones con el capitán general de Venezuela, Francisco Tomás Morales, y al concluirlas, éste se obligó a entregar los buques, la ciudad de Maracaibo, el Castillo de San Carlos y el Castillo de San Felipe en Puerto Cabello, así como abandonar el territorio nacional. Esa fue la Capitulación que firmaron Morales, Padilla y Manrique, con la cual se terminó de sellar la Independencia de Venezuela. Durante las acciones militares de nuestra emancipación, pocas fueron de tipo naval y merecen recordarse: la Expedición Libertadora de Oriente (1813), las expediciones marítimas desde Haití (1816), comandadas por el Libertador, la batalla del Golfo de Santa Fe, la Campaña de Guayana y la Batalla Naval del Lago de Maracaibo, la más gloriosa y mayor acción naval de nuestra epopeya, donde se inmortalizaron los próceres: Renato Beluche, Nicolás Joly, Gualterio D’Chitty, Cenobio y Pedro Lucas Urribarrí, Felipe Baptista, Anselmo Belloso, entre otros.

FUENTES ESPECÍFICAS: ACOSTA RODRÍGUEZ, Luis José. “Visión Histórica sobre la Batalla Naval de Maracaibo”. Educación. Año XXXV. No. 148. Caracas: Mar. 1973, p. 111-134; incluida en VARIOS. Visión Histórica sobre la Batalla Naval de Maracaibo. Caracas: MEN, 1973, p. 46. ACURERO GONZÁLEZ, Oswaldo. “En costas de Paraguaná se planificó Batalla Naval del Lago de Maracaibo”. Panorama. Maracaibo: 24-7-1984, p. 5. ADRIANZA ROSALES, Nerio. “La Batalla del Lago”. Panorama. Maracaibo: 20-7-1994, p. 1-4. ARRIETA, Orlando. “Antes de la Batalla Naval de Maracaibo”. La Columna. Maracaibo: 11-5-1991, p. 13. BARALT, Rafael María. “Batalla Naval de Maracaibo”. Album Pascual de Maracaibo. Tomo I. Cuaderno III, p. 69 y 72. (Tomada de Resumen de la Historia de Venezuela). BELLOSO ROSSELL, Abraham. La Acción Naval del 24 de Julio de 1823. Maracaibo: Tip. El Sol, 1924. (“La Hora Literaria”). BELLOSO ROSSELL, David. “La Batalla del Lago de Maracaibo” en: La Acción del Pensamiento. Maracaibo: Edit. Belloso Rossell, 1968; incluido en: Más Allá de Obras Completas. Madrid: Ediciones Isla, 1974. BELUCHE, Renato. R. Beluche, Capitán de Navío de la República de Colombia, contesta a las falsas imputaciones con que ha intentado manchar su honor el Sr. General de la misma, José Padilla en las notas que contiene el papel intitulado Al Mundo Imparcial. Caracas: Imp. Valentín Espinal, 1824, p. 25. BELUCHE M., Isidro Antonio. Abordajes. Biografía Esquemática de Renato Beluche. Caracas: Talleres de Reproducción de la Armada, 1960, p. 97. ______. “Sesquicentenario de la Victoria Naval de Maracaibo”. Revista de la Sociedad Bolivariana de Venezuela. Segunda Etapa. Vol. XXXI. No. 101. Caracas: 19-4-1974, p. 73-85. CUERVO MÁRQUEZ, Luis. “Batalla Naval de Maracaibo” en: Boletín de Historia y Antigüedades. No. 334. Bogotá: Ago.-1942. DAGNINO, Manuel. Conferencia Segunda por el Dr…, leída en el Local de la Sociedad Mutuo Auxilio, el 24 de Febrero de 1883. Maracaibo: Imp. al Vapor de Los Ecos del Zulia, [1883], p. 32. EDICIONES URPA. Síntesis Biográfica del estado Zulia, p. 28-29. ELJURI-YUNEZ S., Antonio. La Batalla Naval del Lago de Maracaibo. (Narración). Caracas: Ministerio de la Defensa, [1969], p. 166. 2da. Edición. Caracas: Edit. Arte, 1973. ______. Y así se rubricó la Independencia. La Batalla Naval del Lago de Maracaibo. 3ra. Edición. Caracas: Comisión para el Sesquicentenario de la Batalla Naval del Lago de Maracaibo, 1973. ______. Palabras pronunciadas por el Contralmirante…, en el Acto de la Inauguración del Monumento del 150 Aniversario de haberse tomado la histórica decisión de forzar la Barra de Maracaibo. Caracas: Ministerio de la Defensa, 1973, p. 9. F.A.V. [Francisco Alejandro Vargas]. “Maracaibo, Batalla Naval del Lago de” en: Diccionario de Historia de Venezuela. 2da. Edición. Tomo III, p. 37-38. FUGUETT, Eumenes. “Batalla Naval del Lago de Maracaibo”. Diario El Carabobeño. Valencia: 20-7-2011. GONZÁLEZ C., Lucidio. Cronología Epistolar del Libertador sobre la Batalla del Lago de Maracaibo. [Maracaibo: Sociedad Bolivariana de Venezuela, Centro del estado Zulia, 1983]. HERNÁNDEZ, José. “José Padilla y la Batalla Naval de Maracaibo”. Panorama. Maracaibo: 24-7-1984, p. 5. JURADO TORO, Bernardo. La Batalla Naval del Lago de Maracaibo, librada el 24 de Julio 1823. [Caracas: Imp. Municipal, 1974]. LÓPEZ BOHÓRQUEZ, Alí Enrique. “La batalla naval del lago de Maracaibo y su significado para la independencia de Venezuela: reflexiones y propuestas para un debate histórico e historiográfico”. Acervo. Vol. 1. No. 1 (nueva etapa). Maracaibo: 2014, p. 112-148. MEDINA CHIRINOS, Carlos. La Batalla Naval del Lago de Maracaibo en 1823. Maracaibo: Junta Sesquicentenaria de la Batalla Naval del Lago de Maracaibo, 1973, p. 52. ______. “La Batalla Naval del Lago de Maracaibo, el 24 de julio de 1823” en: Por los Surcos de Antaño. Maracaibo: Empresa Panorama, 1943. ______. “Descripción de la Batalla Naval del Lago de Maracaibo, la que selló la Independencia de la Gran Colombia” en: Por los Vericuetos de la Historia. Maracaibo: Tip. Excelsior, 1924. MILLARES CARLO, Agustín y Carlos Sánchez Díaz. Documentación Realista sobre la Batalla Naval del Lago de Maracaibo. Maracaibo: Fundación Rotaria, 1973. NAVA URRIBARRÍ, Vinicio. “Campaña sobre el Zulia y triunfo definitivo de los patriotas contra el general Francisco Tomas Morales, en 1823”. Acervo. Vol. 1. No. 1 (nueva etapa). Maracaibo: 2014, p. 191-208. PADRÓN, Pedro Luis. Próceres de la Batalla Naval. Maracaibo: Secretaría de Educación y Cultura, Instituto Zuliano de la Cultura, 1973, p. 117. PÁRRAGA, Régulo. “La Batalla Naval del Lago concretó la Independencia”. Panorama. Maracaibo: 24-7-1984, p. 6. PÉREZ TENREIRO, Tomás. Génesis y Consecuencias de la Última Campaña Realista en Venezuela: Batalla Naval de Maracaibo, 1823. Caracas: Academia Nacional de la Historia, 1973, p. 43. (separata del Boletín de la Academia Nacional de la Historia. No. 224). RODRÍGUEZ ITURBE, José. La Lección de la Historia y la Coyuntura Actual. Caracas: Imp. del Congreso de la República, 1973, p. 34. SILVA TORRES, Hens. La Batalla Naval de Maracaibo. Caracas: Congreso de la República, 1973. SALOM, Gustavo. “El Lago le dio ventaja a los Patriotas”. Panorama. Maracaibo: 24-7-1994, p. 4-11. VARGAS, Francisco Alejandro. Batalla Naval de Maracaibo. Batalla Naval del Lago de Maracaibo. Maracaibo: Editado por la Oficina de Relaciones y Publicaciones del Ejecutivo del estado Zulia, 1964, p. 32. ______. Caracas: Monte Ávila Editores, 1973. ______. Batalla Naval de Maracaibo y el Bolivariano José Prudencio Padilla. Maracaibo: Ministerio de la Defensa, 1973. ______. Historia Naval de Venezuela. (5 vols.). 2da. Edición. Caracas: Comandancia General de la Armada, 1994-1995. S.a. “Documentos relativos al Combate Naval de Maracaibo”. El Zulia Ilustrado. No. 34 y 35. Maracaibo: Ago.-Sep. 1891, p. 271 y 288.

De esta forma, los autores nos trazamos el objetivo inmenso de develar los aportes culturales e históricos del Zulia al país. Ahora enriquecida con nuevas inclusiones tanto de personajes como de instituciones y hechos históricos. Tomando en cuenta siempre los que vinieron para quedarse y dejaron su huella de progreso y creación. Es de resaltar que con la segunda edición del diccionario se actualiza la bibliografía y hemerografía zuliana. Así como otros aspectos que mencionarlos estaríamos redundando lo ya expresado en el “Estudio preliminar” del Diccionario general del Zulia. Pero si quisiéramos destacar lo expresado por el lexicógrafo y lingüista, Francisco Javier Pérez, cuando afirma que:

Una lectura, menos informativa y más etnográfica de este diccionario, tocada por consideraciones socio-históricas e ideológico-filosóficas, nos permitiría no sólo derrumbar el pensamiento de que la cultura de Venezuela es la cultura de Caracas, sino entender, y esto es central, la inmensa cuota de significación que la cultura y ciencia de esta región ha tenido en el desarrollo de estos procesos. A partir de ahora, no se las puede ver como manifestaciones curiosas propiciadas por el espíritu pequeño de las regiones, sino como fuerza que está llamando a su consideración como parte activa y generadora de las líneas constitutivas del espíritu nacional.

Con el trabajo realizado hemos demostrado la significativa presencia cultural e histórica del Zulia, en suma su pasado y su presente, cuyo resultado nos exigió rigor y disciplina, pero con la esperanza y el deseo de que sirva de acicate a otras entidades del país en el emprendimiento de investigaciones similares.

Jesús Ángel Semprún Parra
Maracaibo, 13 de diciembre de 2015.

1 thought on “HISTORIA Y METODOLOGÍA EN LA ELABORACIÓN DEL DICCIONARIO GENERAL DEL ZULIA

    dany guerra

    (16 enero, 2018 -1:09 am)

    buenas noches es demasiado bueno tuve la oportunidad de verlo cundo trabaje en el lía bermudez y me parece genial la nueva edición felicitaciones

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *